ENTREVISTA JOSEP ESCUÍN

Quedar con Josep para hablar de su trabajosepjo ha sido pan comido, en todo momento se mostró accesible y colaborador, da gusto que algunas personas te hagan las cosas sencillas, se agradece enormemente, no es lo habitual en este mundo de reloj y prisas.

 Quedamos el sábado día 17 de Diciembre para conocernos  e intercambiar impresiones sobre el mundo de la fotografía, día lluvioso y tiempo desapacible, en cambio entrevista fructífera y enriquecedora en todos los aspectos. Acabas la entrevista de hora y media y sientes con Josep que te has llevado parte de su sensibilidad, que te ha aportado algo, que ensancha tu perspectiva de mirar las cosas, en definitiva de mirar la vida, te vas sumando y más rica, su conversación llena de sentimiento y vivencias que no pueden pasar desapercibidas para quien está ávido de querer saber, de querer pensar, de querer entender, de ampliar miradas y no quedarse con lo establecido y de primera mano.

Josep es un fotógrafo autodidacta, que se inicia en la fotografía en la década de los 90, según me comenta aproximadamente en el 1995-1997. 

Conociendo su trabajo de antemano, me sorprende que se gane la vida como inspector de la ITV, y que no viva de la fotografía, pues su obra, sus fotografías nos quieren transmitir sentimientos, emociones, belleza, empatía, rechazo, cualquier cosa que no nos lleve a la indiferencia, a ver una imagen y que no nos provoque ningún estado, ninguna sensación, eso es lo que Josep quiere evitar tal y como me comenta.

 Este  hecho  me hace reflexionar que en este país la fotografía está en última fila de las valoraciones a nivel estético, no vende, no se expone, no se vive de ello, lastima pues es una pérdida al fin y al cabo para todos.

En un principio utiliza el sistema analógico y tiene un laboratorio en casa, sus primeros trabajos son documentales, fotos para un periódico, predomina el blanco y negro.  Como casi la mayoría de los que se dedican a la fotografía en sus inicios realiza bodas, bautizos y eventos parecidos.

Josep se define como un fotógrafo conceptual, quiere expresar alguna idea, quiere llegar, tal y como he comentado anteriormente, todo menos la indiferencia.

Actualmente está trabajando en un proyecto nuevo que se llamará “ La caixa de vellut vermell”,este trabajo está inspirado en una película de David Lynch, otro de sus proyectos actuales tiene como nombre “La cinta roja”.

A lo largo de la entrevista con Josep me da la sensación que su cabeza está llena de ideas e imágenes que quieren salir a través de la fotografía para establecer una comunicación con quien quiera detenerse un momento a observar y ver.

El poder de la imagen es transmitir un concepto, una idea, un pensamiento, provocar un movimiento en nuestra percepción, en nuestra mente, nos saca de nuestro estado neutral de ensimismamiento para aportarnos algo, algo en qué pensar.

Uno de sus trabajos más representativos se llama “Fulles mortes”, está compuesto de varios capítulos, uno de ellos lo denomina “Un dels seus darrers balls”, título sugerido por su mujer, las fotografías denotan sensualidad, erotismo y una iluminación barroca. Otro capítulo se llama “Hostal Playa”, técnicamente es totalmente diferente al anterior, aquí Josep nos muestra con sus imágenes el desamor, el vacío, algo que se acaba en una relación y que a pesar de que persiste en el tiempo ya está rota provocando vacío a la pareja. Según me comenta él en la entrevista estas fotografías provocaron a una amiga suya al sentirse identificada con las imágenes una ruptura en un principio y más tarde un cambio en su relación de pareja.

 Esto es una muestra del poder que tiene la fotografía, ya que al ser algo real, auténtico, palpable, nos permite identificarnos plenamente con las imágenes estableciendo relaciones de comparación, de identificación, de deseo …en definitiva de movimiento de nuestras emociones

 La lectura que podemos extraer de todo esto es que las fotografías nos hacen pensar, nos identificamos con ellas, nos hacen mirar hacia dentro, hacia nosotros mismos, nos hacen plantearnos nuestra vida, nuestras relaciones, nuestra finitud, nuestra corporeidad, nuestra inmediatez, nuestra existencia, son un vehículo para navegar en nuestro interior.

Otro capítulo es “La Finestra”, en este el protagonista es la luz y para finalizar “Besos”, Josep pensó que la Polaroid se iba a acabar y quería captar las instantáneas de los besos. Los besos son únicos, la polaroid proporciona imágenes exclusivas, como son los besos, no hay dos besos iguales, no se repiten, siempre son diferentes, cada beso tiene su particularidad, su nota de distinción, eso quiso reflejar en esta serie.

Josep no piensa que a nivel estético exista ninguna diferencia entre la fotografía erótica y pornográfica, según dice él todo depende de la persona que vea la imagen, la fotografía. No obstante la intención de Josep en su obra no es la de excitar, es la de provocar el estado que sea, menos la penosa indiferencia.

Josep también piensa que en la sociedad actual la fotografía erótica y pornográfica es muy relevante.

Aunque no verse sobre la temática de estudio de esta investigación Josep también realiza fotografías sobre árboles en una serie llamada “La casa y el árbol”.

En este primer contacto con Josep le pedí que me gustaría participar en su proyecto y acordamos que yo posaría desnuda en su estudio para el trabajo que está realizando actualmente.

 Esto me dará la oportunidad de no ser una mera espectadora de mi tesis, una receptora u observadora de lo que piensan los otros a nivel teórico, sino la experiencia de vivir en primera persona y con mi cuerpo qué se siente al desnudarse ante el otro, aceptando de forma global mi cuerpo, y aceptando las imágenes que me den las fotografías del mismo, sean de mi agrado o no, tema o no, la aprobación de mí misma o de los demás.

 Lo que estoy segura es que de esta experiencia saldré enriquecida sin duda y agradezco enormemente el hecho de permitirme formar parte del proyecto de Josep, pues considero un gran regalo poder desnudarme y arrojar las capas por la ventana que en el día a día vamos incorporando a nuestro yo, a nuestra vida cotidiana, que nos impide ver lo que realmente es la esencia, lo que de verdad importa.

Josep trata de una forma extraordinaria en sus fotografías la desnudez, la esencia del ser humano, la belleza, el amor y el desamor, es un  fotógrafo conceptual que admiro como profesional y como persona, pues tiene mucho que decirnos. Sus fotografías tienen un mensaje claro, sus imágenes nos hacen pensar en nuestro paso por la vida, luego que cada uno perciba lo que quiera, lo que está claro es que no nos dejan indiferentes.

Hora y media de entrevista llena de conceptos, emociones, reflexiones y mucho para pensar. Un gran placer poder intercambiar diálogo y escucha a alguien que tiene tanto qué decir cuya herramienta es nuestra desnudez.  Gracias Josep por todo lo que nos aportas con  tus fotografías, somos más, o al menos eso pienso, los que nos detenemos a mirar y a ver qué nos hablan, qué nos dicen, qué nos enseñan.

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